jueves, 10 de junio de 2010

Mujer menuda

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Soy mujer menuda, pero de gran zancada.
De esas que aún a fuerza de nadar
no registran norte y nunca alcanzan puerto.
Con restos del naufragio por el cuerpo
y sesgos de impaciencia en la mirada,
una chispa de inconsciencia en la palabra
y un bolsillo erosionado por el tiempo.

Soy mujer menuda, nimia, insignificante,
pero brava y decidida en la zancada.
De las que ponen su futuro en un sobre
y lo envían lejos, al paraíso de su infancia.
De esas que apartan de su cabeza
los sueños inalcanzables,
y los encierran en cajas blindadas,
y los destierran.
Parada al borde del camino,
viendo la vida pasar, renegada,
con ese agujero negro anudado al bolsillo
y remendando el hilo de un telón deshilachado
que poder echarme encima y darme abrigo.

Soy mujer menuda y mujer deshilachada,
mujer de poca fe, dama en barbecho,
contrahecha, rotunda, descalabrada…
mujer de eterno camino y de eterna zancada,
fuera de órbita,
y mujer de ningún sitio, mujer desacompasada.


Kayele
(Después del fuego)

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1 comentario:

Laura dijo...

Precioso Kayele. Me gusta mucho lo de desterrar y blindar los sueños inalcanzables. En eso ando cada vez más, intentando seguir nadando en mi corriente (para muchos a contra-corriente) sin desear alcanzar orillas que no están hechas para mi regazo...

Un abrazo-cuna desde mi regazo.

Garabata.