jueves, 30 de abril de 2009

Vine al mundo... que no es poco


Vine al mundo
para salirme del tiesto,
ese terruño al que nos traen
condenad@s y recluid@s
las jardineras de la vida
y los señores del tiempo.

Vine también
para romperme, quebrar, partirme...
para no saber encontrarme,
para buscarme cada día,
sorprenderme, fantasear,
maravillarme del aire que respiro,
embeberme en la emoción que siento.
De ahí los golpes;
de ahí los palos.

Vine
para engullir mis dudas
como un mal trago
de licor barato,
como agua sólida y rezumante
y poco a poco…
digerir mi orgullo junto con mi infancia
en una mezcla irregular
de sabor amargo.


Kayele
(Después del Fuego)


5 comentarios:

Fons dijo...

me gusta.
creo que no solo hemos llegado como un meteorito solitario y perdido del espacio exterior,bueno en nuestro caso del interior.hemos llegado y con nuestro impacto hacemos un hueco en la superficie de la tierra,fuera de nosotros tenemos una influencia,tanto en lo inanimado como en los seres que nos rodean.venimos no solo para conocernos,tambien para que nos conozcan y con ello hacer una simbiosis de felicidad.

Kayele dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Onetti dijo...

Ké guapo!, ké bonito la par que angustioso es vivir. Y es que ya se sabe, lo cortés no quita lo valiente, ¿verdad que sí, repipi-macarra? besazossssss

Cristina Vignote dijo...

muy chulo Kayele

Kayele dijo...

Gracias :)