lunes, 13 de junio de 2011

Revolución

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Soy cuerpo y mente,
como tú;
cabeza enferma de revoluciones.

Yo soy Revolución
y quiero descansar;
no estoy conforme
con estos pasos pesados...

¡Maldita la intransigencia!.


Kayele
(Equilibrista en la Sombra, XIX)



Este poema inspiró Gipsy Revolusion, desde la idea de cómo podría ser la Revolución si tomara forma humana, si fuera personificada.


Música: Gipsy Revolusion (Asurancethurix Park, Tiempo al Tiempo - 2008)





Cuerpo y mente, como tú,
sangre y carne, nada más,
el amigo más fiel de multitud,
el enemigo más grave de la impunidad.

Te voy a trazar mi plan,
estoy guardada en tu rincón,
esperando oculta en lo oscuro del desván
pa' pillarte por sorpresa,
soy Revolución.



Escondida en el guión,
disfrazada de ideal,
del asunto más turbio siempre soy la solución
porque nadie en este mundo me puede atrapar.

Viajo con disparidad,
inclemencia es mi misión,
salgo con las ganas de cenar
y me acuesto con la noche,
soy Revolución.



Nunca freno mi ambición,
siempre quiero un poco más,
impaciente por el paso del reloj
y el retraso de los hechos en la realidad.

Que se pudra mi rival,
maldita la incomprensión,
la intransigencia es medicina fatal
para el amigo cercano
de Revolución.


Kayele




Esto trata de ser también una pequeña, minimísima, exigua aportación a todo el magnífico trabajo gráfico que plaga la red.
Gracias a tod@s l@s indignad@s que se han levantado, que han hecho fotografías, poemas, vídeos... gracias a todas la personas que han dado vida a esta nueva realidad, que la han hecho posible.

Volvemos las calles el 19 de Junio.
¡INDÍGNATE!



Enlace

jueves, 9 de junio de 2011

viernes, 3 de junio de 2011

A mis soledades voy

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Quizá los tiempos no cambian tanto como a veces creemos. A veces las historias se repiten y repliegan, sin previo aviso y con insistencia feroz.

Cuenta el mito que Lope de Vega, madrileño de pura cepa, escribía hasta doscientos versos al día, a veces en clave de soneto; una absoluta genialidad.

Aquí te dejo este popular poema suyo en tono de copla, por si te da qué pensar.




A mis soledades voy,
de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos.

¡No sé qué tiene la aldea
donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo
no puedo venir más lejos!

Ni estoy bien ni mal conmigo;
mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma
está cautivo en su cuerpo.

Entiendo lo que me basta,
y solamente no entiendo
cómo se sufre a sí mismo
un ignorante soberbio.

De cuantas cosas me cansan,
fácilmente me defiendo;
pero no puedo guardarme
de los peligros de un necio.

Él dirá que yo lo soy,
pero con falso argumento,
que humildad y necedad
no caben en un sujeto.

La diferencia conozco,
porque en él y en mí contemplo,
su locura en su arrogancia,
mi humildad en su desprecio.

O sabe naturaleza
más que supo en otro tiempo,
o tantos que nacen sabios
es porque lo dicen ellos.

Sólo sé que no sé nada,
dijo un filósofo, haciendo
la cuenta con su humildad,
adonde lo más es menos.

No me precio de entendido,
de desdichado me precio,
que los que no son dichosos,
¿cómo pueden ser discretos?

No puede durar el mundo,
porque dicen, y lo creo,
que suena a vidrio quebrado
y que ha de romperse presto.

Señales son del jüicio
ver que todos le perdemos,
unos por carta de más
otros por cartas de menos.

Dijeron que antiguamente
se fue la verdad al cielo;
tal la pusieron los hombres
que desde entonces no ha vuelto.

En dos edades vivimos
los propios y los ajenos:
la de plata los extraños
y la de cobre los nuestros.

¿A quién no dará cuidado,
si es español verdadero,
ver los hombres a lo antiguo
y el valor a lo moderno?

Dijo Dios que comería
su pan el hombre primero
con el sudor de su cara
por quebrar su mandamiento,

y algunos inobedientes
a la vergüenza y al miedo,
con las prendas de su honor
han trocado los efectos.

Virtud y filosofía
peregrinan como ciegos;
el uno se lleva al otro,
llorando van y pidiendo.

Dos polos tiene la tierra,
universal movimiento;
la mejor vida el favor,
la mejor sangre el dinero.

Oigo tañer las campanas,
y no me espanto, aunque puedo,
que en lugar de tantas cruces
haya tantos hombres muertos.

Mirando estoy los sepulcros
cuyos mármoles eternos
están diciendo sin lengua
que no lo fueron sus dueños.

¡Oh, bien haya quien los hizo,
porque solamente en ellos
de los poderosos grandes
se vengaron los pequeños!

Fea pintan a la envidia,
yo confieso que la tengo
de unos hombres que no saben
quién vive pared en medio.

Sin libros y sin papeles,
sin tratos, cuentas ni cuentos,
cuando quieren escribir
piden prestado el tintero.

Sin ser pobres ni ser ricos,
tienen chimenea y huerto;
no los despiertan cuidados,
ni pretensiones, ni pleitos.

Ni murmuraron del grande,
ni ofendieron al pequeño;
nunca, como yo, afirmaron
parabién, ni pascua dieron.

Con esta envidia que digo
y lo que paso en silencio,
a mis soledades voy,
de mis soledades vengo.


Félix Lope de Vega y Carpio
(1562-1635)

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sábado, 28 de mayo de 2011

Los ojos de la esperanza

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Fotografía: Eduardo Berazaluce (Gritad más, que gritáis poco)
Plaza de la Puerta del Sol (Mayo - 2011)




Ya todos nos dijeron
que no sirve de nada,
que todo está perdido,
que somos marionetas…
que no hay una salida…

Sin embargo… esto es una salida,
una primera exploración.
Mirarnos a la cara y reconocernos
y reconocer la ilusión que se esconde tras nuestras sonrisas.

El ama de casa
que ajusta a los gastos su lista de la compra;
el niño que aún entiende poco,
pero mira alrededor y va entendiendo algo;
la madre de familia sin trabajo,
sin ningún apoyo y ahora sin techo…
El estudiante sin futuro,
en esta generación nuestra tan preparada…
preparada para no hundirse,
alejarse de este nuevo esclavismo sutil, servil,
de esta operación marrullera,
de esta atronadora estafa.

Ya he tenido bastantes
“no tenemos nada que hacer”
He tenido suficientes
“es lo que hay”.

Hoy salgo a la calle y veo esperanza,
me atrinchero en la plaza que me dice ven
y veo estas ganas locas de cambiar de rumbo,
mudar la estrella que nos guía
y levantarnos por fin del cieno.


Kayele

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jueves, 26 de mayo de 2011

Cosas de Galeano

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Eduardo Galeano charlando con l@s indignad@s de Plaza Catalunya; como siempre genial. Me encanta cómo se va soltando cuando entra en faena, la faena suya de reflexionar.




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domingo, 22 de mayo de 2011

Soñando cambio

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He tenido un sueño.
Soñaba que tal vez habíamos despertado... por fin.
Soñaba que nos habíamos dado cuenta: "nunca estuvimos sol@s".
Soñaba que podíamos cambiar las cosas;
tod@s junt@s.
Soñaba que podíamos comunicarnos, decidir; que recuperábamos la mano.
Soñaba ideas. Soñaba renovación.
Soñaba que hablábamos sobre una revolución...
y estaba soñando despierta.



Música: Talkin' Bout a Revolution (Tracy Chapman - 1988)






Don't you know / No lo sabes
They're talkin' about a revolution / Están hablando sobre una revolución
It sounds like whisper / Suena como un susurro


While they're standing in the welfare lines / Mientras permanecen en las colas del bienestar
crying at the doorsteps of those armies of salvation / sollozando en los umbrales de esos ejércitos de salvación
Wasting time in the unemployment lines / Gastando el tiempo en las colas del desempleo
Sitting around waiting for a promotion / Sentados sin hacer nada esperando una promoción


Poor people gonna rise up / La gente pobre va a levantarse
And get their share / y tomarán su parte
Poor people gonna rise up / La gente pobre va a levantarse
And take what's theirs / y tomar lo que es suyo


Don't you know / No lo sabes
You better run... / Mejor corre
Oh I said you better / Oh, dije, mejor corre
Run / corre
run
run...


And finally the tables are starting to turn / Y finalmente las tornas están empezando a girar
Talk about a revolution / Habla sobre una revolución

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domingo, 15 de mayo de 2011

No saben, no quieren

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Fotografías de Gregory Colbert




Dales tiempo a ellos,
dales espacio,
son dueños del sitio en que nacen
y del suspiro de la muerte;
ellos NO SABEN de tu locura,
humano,
como no sabes tú.
Ellos NO QUIEREN.

Permíteles su inconsciencia,
entrégales la Tierra
y el Cielo;
suyas son las Copas de los Árboles
y las Cuevas del Subsuelo
y la Profundidad del Mar;
son allí mucho más fuertes.

Es fácil,
fácil cortar
con la mella de tus armas
su frágil equilibrio;
eres tan poderoso
que el planeta no te admite;
sus desastres te persiguen.

Busca, humano,
tu sitio junto a los otros.
No arrases.
No aniquiles.
No persigas.


No estas solo,
humano;
no eres indispensable.
Son la parte más grata
de tu existencia.


Kayele
(Equilibrista en la sombra, XXI)





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lunes, 9 de mayo de 2011

Tierra

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Yo también amo la Tierra, ese cuerpo celeste; amo su suelo; y también amo Granada.


Música: Tierra (Javier Ruibal - Pensión Triana, 1994)





Amo tu suelo,
cuerpo celeste,
amo tu piel:
cal viva y fuego,
sales y fuentes,
yermo y edén.
Amo tu suelo,
y aquí me quedo
para beber
lo que me diste
y lo que espero:
días de miel.
Para tener vuelo como el viento,
para empujar como la mar,
para volver a tomar aliento
dame de ti... Tierra.


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viernes, 6 de mayo de 2011

Primavera nuclear (III)

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Recuerdo una vez, cuando aún iba a la facultad, no recuerdo bien si fue en clase de genética general o de citogenética, que un profesor nos estaba exponiendo su visión de la actual extinción de las especies; él daba casi por hecho que el ser humano iba a destruir la mayor parte de la vida en el planeta tal como la conocemos. Según él no había que darle mayor importancia al asunto. Argumentaba que, aunque quisiéramos, no acabaríamos con la vida, que la vida se abriría paso de nuevo en el planeta, tarde o temprano, de una manera u otra.

Tengo que estar de acuerdo con él en que aunque acabáramos con el 99.9% de las especies, probablemente las que quedaran se las compondrían para sobrevivir y volver a poblar el planeta y derivar en nuevas especies. O quizá pensaba que con unos cuantos millones de años, la vida totalmente extinta aparecería de nuevo como ya ha aparecido una vez en la Tierra; y en esto también estoy de acuerdo.

Pasé esa tarde dándole vueltas a esto que nos había dicho el profesor (cuyo nombre no viene a colación mentar) y mi conclusión fue la siguiente: si quemamos la Capilla Sixtina a propósito, o demolemos el Louvre, o derrumbamos la Alhambra… quizá algún día venga algún pintor, alguna arquitecta que diseñe un edificio hermoso recubierto de frescos y cuadros magníficos en sus paredes y cúpulas, y trataría de alguna forma de reemplazar lo anteriormente destruido.

Puede que se ocupase su nicho… pero nunca recobraríamos lo perdido.

Porque cada diseño natural, desde la más ínfima bacteria al vertebrado más enorme, los hongos, los árboles, los insectos… son artefactos únicos, y son irrepetibles; combinaciones exclusivas producto de mucho tiempo y ensayo, de memoria, ingenio, azar, mezcla y equilibrio en una circunstancia concreta; al igual que ha ocurrido con las pinturas, los edificios o las sinfonías que tanto amamos.

La vida sobrevivirá a la humanidad, seguro, pero las especies desaparecerán.
Yo quisiera disfrutarlas un poco más tal como las conocemos y, sobre todo, me gustaría darles el trato que merecen como obras maestras de la naturaleza.


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